Glutatión (GSH) y El Sistema Inmune

El GSH juega un papel central en el funcionamiento de nuestras células inmunológicas. El Dr. Gustavo Bounous, un líder experto en GSH asevera, “El factor limitante de la apropiada actividad de nuestros linfocitos es la disponibilidad de GSH”. Esto es sorprendentemente claro en el ejemplo del virus de la inmunodeficiencia humana, o VIH – la causa de SIDA.

Glutatión (GSH) y El Sistema Inmune en el SIDA

El SIDA es esencialmente una disfunción de células-T. Los pacientes sufren típicamente de bajos niveles de GSH y especialmente de conteos bajos de GSH de las células-T. Gran cantidad de estudios muestran que los niveles de GSH pueden predecir las oportunidades que un paciente de SIDA tiene de sobrevivir y tener calidad de vida.

El crecimiento y la actividad saludables de las células inmunológicas dependen de la disponibilidad de GSH. El agotamiento de GSH en experimentos disminuye severamente la habilidad de estas células a combatir los patógenos y deja la puerta ampliamente abierta a las enfermedades. En numerosos estudios el nivel del GSH intracelular en los linfocitos corresponde directamente a la efectividad de la respuesta inmune. En términos sencillos, el GSH es un tipo de alimento para el sistema inmune.

En algunos padecimientos autoinmunes como la artritis reumatoide, lupus (LSE) y en el envejecimiento normal, los linfocitos-T muestran una respuesta débil ante los antígenos. Además estas condiciones crónicas inflamatorias han sido asociadas con bajas concentraciones de suero y GSH en glóbulos rojos.

Un linfocito ataca a un patógeno al liberar poderosos químicos oxidantes como el peróxido y se protegen a sí mismos contra estos químicos al neutralizarlos con GSH. También, los linfocitos deben replicarse a sí mismos una y otra vez (expansión monoclonal) con el objetivo de atacar completamente a la población de patógenos. Esto requiere de la utilización de oxígeno y se liberan aún más oxidantes. Para que se mantenga la multiplicación de manera eficiente, el GSH es una vez más requerido para contraatacar los efectos de la oxidación. Así que el combatir las infecciones consume GSH de dos maneras – al utilizarlo para estabilizar los radicales libres y también para crecer las células inmunológicas. Esto es evidente en infecciones agudas como la neumonía bacterial. En infecciones crónicas tales como Hepatitis C o SIDA, el agotamiento de GSH es aún más pronunciado. Investigación reciente ha demostrado que elevados niveles de GSH permiten al sistema inmune manejar estas infecciones más efectivamente.

El Doctor Bounous con su equipo de la Universidad de McGill midieron la respuesta inmune de animales de laboratorio a los que se les proporcionó una proteína bioactiva aislada preparada del suero, rica en precursores de GSH. Estos animales mostraron tanto más altos niveles de GSH intracelular y una respuesta mayor a los retos inmunológicos. Interesantemente, los animales alimentados con una dieta rica en cisteína de caseína no tuvieron beneficios de estos mismos efectos.

Así que la actividad protectora del GSH es doble – mejora la actividad de las células inmunológicas y también funciona como un antioxidante para estas células.

Algunos profesionales de la salud creen que los virus como los que causan el SIDA y la Hepatitis C son sólo la punta del iceberg, y que una nueva ola de patógenos emergentes viene en camino. Los viejos enemigos como la tuberculosis, que anteriormente se pensaba ya se encontraba erradicada, están de regreso con deseos de venganza y ya no son susceptibles a los tratamientos anteriormente exitosos. Mejorar nuestros niveles de GSH es una precaución práctica contra esta siniestra tendencia.

El Sistema Inmune utiliza varias células para combatir infecciones y otras amenazas, el crecimiento y la actividad saludable de estas células depende de la disponibilidad de GSH.  El Glutatión se encuentra en el corazón todas las funciones inmunológicas y los bajos niveles de GSH son detectados en muchos padecimientos, especialmente el SIDA el cual se caracteriza por un sistema inmune severamente comprometido. Elevar y mantener los niveles de GSH puede minimizar el riesgo de estas enfermedades. Aunque solamente la gente muy enferma tiene deficiencias severas de GSH, aquellos con buena salud se pueden beneficiar de la suplementación de GSH, especialmente en estos tiempos en los que estamos expuestos como nunca antes a las toxinas ambientales y bacterias resistentes a los fármacos. Sin duda, la mejor manera de medicina preventiva es tener un Sistema Inmune óptimo y una estrategia vital para lograrlo es alimentarlo con GSH.

Fuente: “Glutathione, Your Key to Healt”, Fourth Edition, Jimmy Gutman MD, KUDO.CA COMMUNICATIONS, Montreal Canada.

Jorge Arreola
Jorge Arreola
Consultor Independiente de Immunotec rango Diamante con amplia experiencia en el campo de la ciencia médica del glutatión y la relación de éste con la salud. Conferencista y consejero en temas de bienestar integral.
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